Esos matrimonios diversos…

Que una institución tan antigua, sobrevalorada y obsoleta como el matrimonio siga siendo motivo de confrontación política no deja de maravillarme. Es bonito que la gente siga casándose, independiente de razas, ideologías y religiones y más allá de mezclar aquí unas peras, allí unas manzanas.
Lo que desde luego no puedo entender por mucho que lo intento es la terca oposición de quienes, a pesar de todo, siguen aferrados como chinches a la absurda defensa exclusiva del emparejamiento heterosexual… Lo más gracioso es que dicha defensa se argumenta con cosas tan absurdas como la incompatibilidad entre las peras y las manzanas (y obviando lo delicioso de la macedonia) o que la legalización del matrimonio homosexual abre la puerta a casarse con el pesado de tu perro o con la ladina de tu gata. Creo que, a tenor de cómo terminan algunos matrimonios, más valdría haber escogido a tu pareja entre el variado género de una tienda de animales…

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Albino Mallo dice:

    Reconozco, Javier, que dentro de la seriedad y la importancia de tu tema, sabes imprimirle un sentido del humor, cuando te refieres a perros y gatos.
    Yo he tenido amigos homosexuales desde los lejaron tiempos de la universidad, cuando ni siquiera se utilizaba esa palabra (no se si estaría en el diccionario porque es un libro que jamás leí de corrido) pero siempre se les llamaba despectivamente maricones. Yo nací heterosexual y no no me arrepiento de ello, pero tampoco lo considero una situación extraordinaria, sino un sumple hecho genético.
    No estoy en contra de los matrimonios homosexuales porque a mi no me molestan, ni entre nombres, ni entre mujeres. Lo que si me molesta es quienes hacen de ello una bandera tras la cual, muchas veces, no se sabe lo que oculta.

  2. Albino Mallo dice:

    PD.
    A las mujeres se las llamaba tortilleras, no se si por la francesa o la de patatas. Creo que más bien por la primera.

  3. Me parece absurdo que a día de hoy se sigan debatiendo temas como éste. Ya se habían superado las barreras -a rasgos generales, que el que es carca lo es hasta la muerte-. Los homosexuales pueden casarse por lo civil. ¿Qué importancia tiene ahora el nombre? La RAE ya añadió en su momento una nueva acepción al término matrimonio.
    Cortina de humo, como siempre. Ésa es la verdadera razón por la que vuelve a sacarse el tema. Y el simple debate sobre cómo nombrar algo “correctamente” vuelve a destapar la caja de pandora y lo saca todo a relucir, todos los prejuicios, las viejas discusiones enmudecidas.
    Esperemos que de una vez por todas temas como éste pasen a ser secundarios para afrontar con cabeza los que de verdad importan, y no a la inversa. Pero así somos en España, nos va el morbo, la discusión y los confrontamientos. Y preferimos un tema que genere polémica a otro que pueda derivar en llantos. Porque la situación está peor de lo que queremos creer.

    Un saludo,
    Miss Golightly

    1. No seríamos españoles si no aprovechásemos el morbo, la discusión y los confrontamientos. Claro que lo español está ahora un poco infravalorado: concretamente está a 160.000 euros…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s